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La casa rural está ubicada en el casco viejo del pueblo de Alquézar con unas increibles vistas sobre el cañón del río Vero. Disfruta de su terraza con barbacoa, perfecta para las noches de verano.

El pueblo:

Alquézar (Huesca) es una hermosa villa medieval declarada Conjunto Histórico Artístico, alzada en uno de los enclaves naturales más destacados de la provincia oscense, la Sierra de Guara.

Las aguas del río Vero, con sus tonos azul turquesa, han moldeado durante siglos los terrenos rocosos de esta parte de Aragón, dando lugar a los que ahora son parajes perfectos para la práctica del senderismo y el turismo activo o de aventura.

La villa de Alquézar:

En épocas pasadas este espacio natural, y los profundos barrancos creados por la erosión fluvial de la sierra, se vieron como un lugar estratégico e inexpugnable idóneo para levantar el castillo y el laberíntico casco histórico medieval de Alquézar.

Es curioso por ello ver como lo que en su día se planteó desde una perspectiva militar hoy nos permite disfrutar de uno de los pueblos más bonitos de España y de una interesante propuesta de turismo rural en un pueblo con encanto.

El origen árabe del nombre de la localidad, “Al-Qasr” (la fortaleza), ya mostraba este carácter defensivo con el que se creó Alquézar en este lugar destacado del Prepirineo. Durante mucho tiempo fue objeto de disputa entre árabes y cristianos, hasta que los segundos se hicieron con la villa en el siglo XI. Momento en el que se construyeron la fortaleza-castillo que hoy vemos destacar de forma majestuosa sobre los barrancos del río Vero.

El perfil de la villa destaca sobre el torno pero a la vez se integra en él, gracias a una arquitectura tradicional que ha utilizado los recursos locales. Entre los que predomina la piedra natural calcárea que tanto abunda en la sierra.

Conjunto Histórico Artístico de Alquézar (Huesca)

Las construcciones medievales de antaño hoy acogen viviendas, edificios públicos y negocios enfocados en su mayoría al turismo rural que, convertido en una nueva fuente de riqueza, ha sabido explotar el patrimonio monumental, natural y cultural de Alquézar.

Un día puede ser suficiente para conocer lo más destacado de este villa oscense y su entorno más cercano.

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El cañón del río Vero :

Este es un cañón largo y precioso, en el que podremos disfrutar de uno de los mejores entornos de toda la Sierra.

Es un descenso tranquilo y apacible en el que tendremos tiempo de observar desde el fondo del inmenso cañón, aves rapaces, espectaculares caos de roca, gigantes paredes calizas y todo amenizado con toboganes, saltos y muchos pasos dentro de las cavidades que forman los enormes bloques de piedra.

No es muy difícil técnicamente, pero si precisa de cierto fondo físico, ya que si realizamos el descenso completo, realizaremos casi 7 kilometros de recorrido.

Superaremos 4 grandes caos de rocas, que forman sorprendentes laberintos en su interior, dónde el guía siempre nos mostrará el mejor camino. El primero, forma una cueva espectacular, los oscuros del vero, un lugar espectacular e único.

Una vez pasados los 4 caos, llegamos al Puente medieval de Villacantal, que está situado en una playa que forma el río Vero al abrirse, después pasaremos por la increíble cueva de Picamartillo y sólo nos quedará subir al pueblo de Alquézar.